UN ADIÓS CON FINAL FELIX

UN ADIÓS CON FINAL FELIX

Cada día estoy más convencido de que, si querés vivir mucho tiempo, tenés que ser una persona nefasta; un ser horrible, malo y siniestro. Sino no se entiende por qué la vida es tan puta como para llevarse a gente tan buena, de corazón blando y empático. Hay una fórmula física a la que no le estamos dando importancia y, lamentablemente, una mala combinación se está llevando de gira a personas que tendían a cambiar el mundo.

El domingo llegó una noticia que nos congeló el alma: si vos también lo conocías, no creo que puedas decir lo contrario. Un tipo querido por toda la movida under, un chabón al que le pedías una mano sin dejarle ningún vuelto, y era capaz de mover cielo y tierra para que a vos no te falte nada. Y, vaya contradicción, nos empieza a faltar él. Un pedacito de la música va palpitando su ausencia.

La última vez que lo crucé a Félix, me dijo con cara de tristeza: «Me voy a alejar de todo esto, mi salud está primero». Y creyendo que se refería a sus furias por el gobierno de turno, solamente le dije «esperemos que estés por acá de nuevo en poco tiempo». Sonrió. Me abrazó y me dijo: «Gracias por tener esa buena onda conmigo, no sé qué hice para merecerlo».

Los que no lo conocen se preguntarán: ¿Qué hizo este tipo para recibir tanto afecto? Y la respuesta es muy sencilla: qué no hizo este tipo. Hizo todo bien. Predisposición, alegría, empatía, esfuerzo, admiración. Todo. Un todo terreno. Un loco simpático de 41 años, con canas blancas y barba rockera, que hacía de cada conversación una historia interminable, con algunos sorbos de cerveza para sacar la sequedad de tanto palabrerío y risas. Con la fuerza de un huracán y la calma de un río, la peleó hasta el final.

Te fuiste de La Tierra, Félix querido. Desde No lo vas a leer te abrazamos donde estés y pedimos que sigas llevándole alegría y música a todos los que ya no están físicamente. Ojalá te hayas encontrado con tus ídolos en algún lugar y puedas contarles todo lo que hiciste acá, la garra que le pusiste a cada proyecto, lo mucho que amabas a tu familia y lo importante que eras para tus amigos.

Gracias por todo, te vamos a extrañar.

Buen viaje.

El mejor recuerdo es una simple canción para alguien que ya no está.