CAROLINA PACHECO: «ES ESENCIAL LA MÚSICA EN LA LUCHA»

CAROLINA PACHECO: «ES ESENCIAL LA MÚSICA EN LA LUCHA»

Carolina Pachecocantante y compositora autogestiva, lanza su primer disco: Hacia la hoguera. Aunque no es el primero en su historia musical, es el quinto de Señorita Carolina, como se hacía llamar antes de comenzar un proceso de cambios, de cosas nuevas, con mayor frescura en un material que es la mezcla perfecta entre lo lúdico y lo sensual. Podrán escuchar este disco en vivo este viernes en CNB Contemporánea y el 14 de septiembre en Caras y Caretas.

-Hacia la hoguera es el primer disco de Carolina Pacheco –el quinto de Señorita Carolina- y se nota la frescura y un detalle que no pasa desapercibido: no tiene guitarras ni una formación clásica, ¿cómo llegaste a la construcción de este nuevo material?
-Fue un proceso en principio lento, porque no sabía dónde iba, simplemente tenía ganas de jugar y probar cosas nuevas, sobre todo para estimular la composición, sacudirme lo viejo. También sentía que los tiempos que se venían eran más duros, en cuanto al contexto social, político y humano, y creí que tenía que decir algo al respecto pero con más frescura. Me dije: «Tengo que empezar desde otro lugar». Cuando enganché más o menos lo que quería (que llevó mucho tiempo), el proceso se aceleró vertiginosamente, al punto que el último tema que compuse fue en enero y lo lancé en abril como primer corte de Hacia la hoguera.

-¿Cómo fue la elección de los invitados y qué búsqueda hiciste para elegirlos?
-En el disco anterior también tuve muchxs invitadxs. La lógica era: voy a invitar gente que quiero, que es importante para mí, amigos o gente que veo, abrazo o con la que trabajo. Gente de mi vida. En este disco fue otra la lógica, a excepción de Maca Mona Mu: voy a invitar gente que quiero tener más cerca, artistas que quisiera que fueran amigos míos, verlxs más seguido. Los invité como deseo de que estén en mi vida.

-La letra de Leño es muy significativa en esta época donde la sociedad va desaprendiendo viejos patrones culturales, políticos y sociales sobre el feminismo. ¿Cómo surge la idea de este tema y qué rol tiene la música en esta lucha?
-Uf, no sé cómo surgió. La frase del final (connivencia policial y complicidad política, es tan grande el poder que no entra en esta lírica) la tenía en una letra de un rap que le hice a Marita Verón hace muchos años, cuando creí que podía rapear. La guardé muy bien y siempre la miraba, sin tocarla ni corregirla, sabía que algo de eso me serviría como empuje o mecha. A fines del año pasado, cuando ya estaba probando bases, me di cuenta que algo era rapeable y escribí una melodía nueva con ese final. Es mi canción favorita del disco y como mencionaba antes, la última que escribí y sin embargo la más urgente, la que primero quise lanzar. Es esencial la música en la lucha, por eso también es como es este disco. El enemigo siempre quiere verte cabizbajo, entregado, con miedo, con tristeza. Este disco lo hice bailable (o todo lo bailable que yo más o menos pude hacer esta vez) por eso: bailar, estar juntxs, movernos y movilizarnos. Eso genera una energía, es parte de un ritual de poder, es imbatible. Poner el cuerpo además de las palabras y las ideas es esencial en estos tiempos.

[texto_destacado]Tengo que agradecer donde estoy, que vivo de la música, que conozco un montón de gente increíble, colegas hermosxs y que me tocó vivir una época tremenda de riqueza creativa[/texto_destacado]

-¿Cómo fue la transición de Señorita Carolina a Carolina Pacheco? ¿Qué cambió?
-Hacía rato que el seudónimo me sobraba. Cada vez fui ‘más yo’ de disco a disco y fue como una última cáscara que me quedaba por sacar. Cambió de todo. Tengo 37 años, creo que en este disco me permití lo lúdico y lo sensual, dos elementos que le faltaban a mi música pero que están en mi vida. Creo que con este movimiento destrabé algo, vamos a ver cómo sigue.

-¿Dónde y por qué nace la plegaria de El agradecimiento?
-Emulé algo que me pasaba mucho en las redes sociales y en lo que trato de no caer. La queja. La queja sobre muchas cosas: el mundo del under, del palo de la música y un poco también del arte en general. Los colegas. Ciertas situaciones que me enojaban (o enojan), algunas no sé bien por qué otras sí se pero hay cosas más importantes, evidentemente. También a veces se me pasa o estoy equivocada. Entonces emulé eso: decir lo que me parece que veo en el entorno o ‘movida’, pero cerrarlo con un agradecimiento. Como diciendo: ¿de qué me quejo? Tengo que agradecer donde estoy, que vivo de la música, que conozco un montón de gente increíble, colegas hermosxs y que me tocó vivir una época tremenda de riqueza creativa. Alzo esta plegaria para borrar la queja anterior, quitarme la roña que ennegreció el agradecimiento. Tengo que ser encendida, seguir el corazón, recordar lo importante: carbón sé paciente, sé valiente, sé ardiente, sé el color. Es recordarme a mí misma que puedo tener una misión clara y elevada y no preocuparme por las emociones bajas que no ayudan a nadie y multiplican el resentimiento. Sacudir mentes, sí; hundir al que está mal, no.

-¿Qué mandarías Hacia la hoguera?
– ¡La hoguera es buena! Pero me gusta que genere esa idea positiva o negativa según quién lee. Tiraría yuyitos para hacer rituales. La hoguera en donde nos quieren quemar, no lo saben, es el fuego en donde nuestro caldero cocina hechizos.

-¿Qué se puede adelantar de la presentación del disco?
-Tendré varias fechas de presentación, una ya pasó y fue el debut con la banda. Pero tendré alguna en Rosario sola, el 30/08 con mis magias y chiches electrónicos. Acá en Capital el viernes 25 de agosto, toco gratis y acompañada en la Casa del Bicentenario. Bajo, batería electrónica, cello y y visuales; el 14 de septiembre en Caras y Caretas 2037 junto a Del Valle, que son unos divinos que se suenan todo y Cam Beszkin.

Ph: Luz Soria PH | Carolina Pacheco Fanpage oficial