CREO

CREO

Sí, a veces creo; y otras tantas, no. Pero a veces creo.

Creo en el café de la mañana, ese que despierta las almas soñadoras. Creo en el cielo celeste, en su eternidad; y también creo en la lluvia, héroe y villano de nuestro suelo. Creo en el mar, en sus secretos que se funden en el horizonte. Creo en la noche, en las estrellas que guían el camino, en la luna y en el viento. Creo en el día; y en cada hora que marca el reloj.

Creo en el sonido de ese «chin chin» de dos copas de vino; creo en ese vino que ahoga tantas historias. Creo en la birra, su espuma y sus burbujas; en lo que esconde y en lo que grita. Creo en el mate, que invita a compartir, y mucho más en el encuentro con la soledad.

Creo en los ojos, pero más en las miradas. Creo en los gestos, fiel reflejo del alma. Creo, firmemente, en las sonrisas, estandarte de la sinceridad. Creo en los valores, en los principios; en las elecciones y en la herencia.

Creo en los amigos; en mis hermanos. Creo en el amor; y muchísimo más en el amor eterno, el que trasciende la vida. Creo en mí; en los sueños, en la vida, en las decisiones… en la felicidad, siempre!