De La Gran Piñata: “La identidad nos encontró a nosotros”

De La Gran Piñata: “La identidad nos encontró a nosotros”

El equilibrio entre los opuestos es el nuevo disco de De La Gran Piñata. El próximo sábado 16 de mayo, lo presentarán en el Teatro Flores. Darío “Pantera” Giuliano, voz y guitarra, y Lucas Martínez, violero, dialogaron con No lo vas a leer sobre el show que se viene y su nuevo material discográfico.

DLGP se completa con Nicolás Persig en bajo y Alejandro Zenobi en batería, y cuenta en su haber con 3 discos de estudio: Miércoles (2010); Viaje al centro de uno mismo (2012) y El equilibrio entre los opuestos (2015); un EP, Canciones para los impacientes (2014); y uno en vivo, Miércoles en vivo (2014).

El nuevo material se caracteriza por un sonido potente, que refleja la energía de la banda e invita a emprender una nueva introspección a quien lo escuche. Fue grabado entre los meses de enero y febrero de este año en Romaphonic, mezclado en Nómade Mix y masterizado en Sterling Sound, Nueva York. El Ingeniero de grabación y mezcla fue Ariel Lavigna, el Ingeniero en mastering, Joe Laporta; el Drum Doctor, Nikko Taranto; el luthier Lucas Catalano y las ilustraciones de Laura Llovera.

¿Cómo surgió el concepto de El equilibrio entre los opuestos?
Giuliano: El disco lo empezamos a laburar a mediados del año pasado. Comenzamos con algunas ideas y canciones que con el tiempo fueron tomando forma, decidimos entrar a grabar y el concepto y todo se fue dando naturalmente a medida que fuimos escuchando y viendo lo que iba quedando.

¿Por qué la elección del nombre?
Giuliano:  Una vez que pudimos poner todas las cartas en la mesa y ver de qué se trataba lo que habíamos escrito, surgió el nombre y la gráfica para englobar el concepto.
Martínez: A nivel musical, tiene que ver con lo que nos define, que es una mezcla de estilos que conviven en el disco y que puede virar a algo más pesado u oscuro y también ir hacia otro tipo de lugares más canción. También tiene que ver con una cuestión del equilibrio de lo que te puede pasar a nivel personal, lo que nos pasa a nosotros cuatro por dentro, de lo que convive en cada uno. Hay momentos en la vida más catárticos y otros de estar más tranquilos, sin tanta carga adentro. Es ese equilibrio que se genera en la vida misma, de momentos duros y otros más tranquilos y la convivencia entre ellos.

Los temas son distintos a su disco anterior, sin embargo el sonido es característico de la banda. ¿Cómo fue esa búsqueda de identidad?
Giuliano: La identidad nos encontró a nosotros. No salimos a buscar nada más que sentirnos cómodos con el sonido y con lo que decimos. Fundamentalmente, si estamos contentos con lo que va pasando, con el sonido del disco y con el género que nos toca hacer, es porque nos sale natural y respetar eso hace que suene auténtico, creo que eso básicamente es la Piñata. Va más allá del estilo musical en sí, es una cuestión de actitud y de dejar que las cosas fluyan y entender que la banda y la música que fluye en DLGP es más grande que nosotros, los integrantes que la tenemos que tocar.

Dentro del disco hay distintos matices. Hay temas al palo como Ícaro y Tu can y los hay más reflexivos como Tristeza, Buena suerte o A dónde se nos fue el sol. ¿Cuál es esa búsqueda y de qué manera establecen el equilibrio?
Martínez: Como concepto, el disco habla de un momento que se vive a nivel banda y a nivel personal de cada uno. Creo también que en la vida, tenés momentos en que te querés levantar y gritarle en la cara a todo el mundo y otros en los cuales estás tranquilo y en paz; otros en los que estás triste y otros en los que estás contento. Si bien habla de una etapa, justamente es una interacción de momentos que nos pasan a todos, que es básicamente vivir. Pasar de sensaciones y sentimientos que te definen a vos mismo como persona y definen al disco como un combo de todo eso.

Entre todos componen los temas y además los producen. ¿Qué experiencia se llevan por ejercer ambos roles?
Giuliano: A nivel personal, me gusta mucho este método de composición y esta metodología de buscar el fin de la canción, porque cada una de todas las canciones que componen el disco y toda la carrera de la banda, me representa, haya venido de mí la idea inicial o no, como es en muchos casos. Creo que eso es fundamental para que cada tema tenga un sentido y no haya canciones de relleno; que todas las canciones hablen, que nosotros las podamos representar y que ellas nos representen. En esta nueva metodología, todo se trata de seguir al que más convencido está y buscar la forma de que cada tema nos represente a los cuatro.
Martínez: Si hay algo que valoramos como grupo es que nos damos un gran lugar para hablar, que cada uno exponga su opinión y explique el porqué de su idea. Lo que cada uno piensa vale, lo dialogamos entre todos y nos damos espacio para sentirnos cómodos y representados por lo que estamos haciendo. Eso lleva un laburo previo de conocerse, darse lugar, ceder algunas veces y otras no, nos llevó un tiempo pero creo que en este disco se alcanzó.

En cuanto a la composición y la elección de los temas para El equilibrio entre los opuestos, ¿Cómo fue?
Giuliano: El proceso de selección fue natural porque no somos de componer canciones de relleno. Nos agarraron ganas de entrar a grabar cuando sentimos que teníamos material para hacerlo, no al revés. De esa necesidad de componer, surge la necesidad de grabar y dejar plasmada nuestra música. Así será con el próximo disco también.

En vivo, tienen un sonido que, en mi opinión, no estaba del todo reflejado en los discos anteriores. ¿Creen que con El equilibrio entre los opuestos lograron reflejar ese sonido y la energía que tienen en vivo?
Giuliano: Sí. Cuando grabamos Miércoles en vivo en La Trastienda, pasó. Ahora se le sumó la prolijidad del estudio a esa sangre que tiene el hecho de tocar en vivo. Creemos que pudimos combinar lo mejor de los dos mundos, que fue la idea que trajo Ariel, que nos dijo que nos imagináramos trasladar la energía del vivo a la prolijidad de un estudio, controlado con una acústica armada específicamente para un fin.
Martínez: La pregunta que nos hiciste recién fue una de las afirmaciones de Ariel Lavigna. Nos dijo que había que captar la fuerza que tenía el vivo y el cómo fluye la música entre nosotros y creo que es el concepto que se entendió para este disco y a lo que apuntamos.

¿Cómo surgió el arte?
Giuliano: Confiamos ciegamente en Laura, que fue la encargada de hacer toda la parte gráfica del disco. Nos juntamos con ella, le contamos cuál era nuestra idea o qué estética buscábamos para representar lo que nosotros ya habíamos hecho canción. Nos agarró el flash al toque, nos propuso una nueva metodología de trabajo y trajo algunas cosas que nos volaron la cabeza. Eso fluyó, fue muy directo, trajo los bocetos muy cercanos a lo que era el final, y si no terminó siendo el final fue por una cuestión de tamaño, no hubo más de dos dibujos de cada tema.
Martínez: Entendió todo. Tuvimos una reunión muy copada en la cual nos sentamos a escuchar el disco con ella, ver qué nos pasaba con canción y desde ese punto de partida, surgió que ella labure y sea libre; lo que trajo después fue exactamente lo que buscábamos. Fue conexión muy rápida.

¿Cómo fue la experiencia de grabar el disco en simultáneo y en Romaphonic?
Martínez: Fue una experiencia nueva. Habíamos hecho una prueba en simultáneo grabando el EP – Canciones para los impacientes, 2014- que sacamos en noviembre del año pasado, pero esto fue mucho más intenso. Respecto al estudio, grabar en Romaphonic fue significativo. Es un estudio increíble desde lo estético, lo técnico y por el espacio con el que cuenta, y además tiene mucha mística. Nos sentimos muy cómodos, las canciones fluyeron, siempre tuvimos ganas de pisarlo y grabar un disco ahí, tuvimos la oportunidad y valió la pena.

¿Cómo fue trabajar con toda la gente que participó del disco?
Martínez: Grabar con Ariel Lavigna fue una experiencia increíble. Primero, desde lo personal, pegamos onda desde que nos conocimos. Desde lo profesional, es un tipo con una sabiduría increíble en lo que hace, que nos ha indicado el camino cuando nos sentíamos un poco perdidos, nos ha aconsejado muchísimo y supo sacar el jugo que llevábamos adentro para sacar en este disco.
Giuliano: Ariel fue el que propuso grabar en simultáneo. Nos dijo que era la forma de llegar a transmitir lo que queríamos. Niko Taranto con su experiencia en la batería; Rodri de Pinedo filmando, Lucas con la luthería. El staff de la Piñata hizo que sea un gran momento también. Fueron días increíbles justamente por la gente que se sumó al proyecto de grabar un disco.
Martínez: Sentimos que fue un trabajo en equipo y hasta en familia.
Giuliano: Joe Laporta también fue una masa.
Martínez: Ariel nos recomendó que trabajemos con Joe, hicimos la masterización del disco afuera y lo buscamos a él que hizo discos que a nosotros nos han volado la cabeza, desde Foo Fighters hasta Muse. El resultado fue increíble realmente, estamos más que conformes.

¿Cómo fue la respuesta del público respecto al disco?
Martínez: La verdad, es una de las cosas que nos deja más perplejos, los comentarios y las devoluciones que nos han llegado son increíbles. Todo lo que fuimos sacando, la gente lo recibió de una manera increíble, pero este disco en especial tiene mucha carga emocional y el público lo recibió de esa manera. El disco ya valía la pena porque nos reflejaba a nosotros y al ver cómo lo recibió la gente y lo entendió, valió doblemente.

¿Cómo se preparan para la presentación del disco en el Teatro Flores, el 16 de mayo?
Giuliano: Estamos en proceso de ensayo. Lo gracioso es que como el disco fue grabado con los cuatro tocando en vivo, una de las cosas que queríamos rescatar de esto es esa energía que fluye. Muchas de las cosas que están surgieron de improvisación o del momento, incluso muchas primeras tomas quedaron en el disco. Estamos en proceso no sólo de ensayar las canciones por el sonido en sí, sino también en ver porqué en ese momento surgió hacer tal arreglo o un solo de guitarra, evaluar porqué surgió eso y poner en la balanza y decidir si hay que tocarlo igual a lo que fluyó en el disco o si hay que dejar que fluya nuevamente. Creo que va a pasar lo mismo que en el disco, que va a terminar fluyendo, lo cual está buenísimo.
Martínez: Está buenísimo porque le da una identidad a la banda, estamos en un momento en que todo sale naturalmente y eso forma parte de cómo es DLGP.