EL ENCUENTRO DEL AMOR FRATERNAL

EL ENCUENTRO DEL AMOR FRATERNAL

La banda de hermanos y amigos llegó a Niceto para seguir con la presentación de Devorando intensidad, su disco más reciente y para despedir, por lo menos en CABA, un gran 2017, cuya recompensa se verá, por lo pronto, en su participación en el Rock en Baradero, que se llevará a cabo en los primeros días de febrero.

Pasada la presentación de Grupo Ganjah, el público estaba impaciente, esperando que el telón se abriera y la banda apareciera en el escenario. Para apaciguar la espera, o aumentar aún más la manija, en un palco al costado del escenario dos hombres hicieron un set de gaita, lo cual le dio un toque especial a la espera de El Plan.

Con el telón abierto, la banda salió a comerse la cancha: con un tema tras otro, La vida cura, Azúcar negra y La bisagra encabezaron una lista que sería larga y tendría distintos momentos, ya sea para saltar o emocionarse estando tranquilo, pero, sin duda, para despejar la mente y sentirse en libertad, algo que transmiten y llega a todos los que están abajo del escenario. Así lo hizo sentir Sebastián, cantante, cuando aprovechó para decir las primeras palabras de la noche: “Una canción no es una canción si no hay con quien compartirla. Gracias por venir”.

Cuando hablo de lo que transmiten al público, no puedo evitar nombrar los puntos más altos de la velada. Vale aclarar que son puntos altos en un grupo que se destaca por completo. Cada integrante cumple a la perfección con su tarea, pero la noche en Niceto vio brillar a tres en particular: Santiago con el violín, una invitación constante a bailar, lo hizo desde que arrancó con La vida cura, hasta el final; Máximo, tanto con el teclado como con el acordeón cumple de excelente manera, toque con el instrumento que toque. Por su parte, Camila brilla constantemente, sea como corista, bailando en cada canción o aprovechando su momento para tomar la voz principal, como lo hizo en El cuerpo sabe, luego de agradecer a la gente diciéndoles que era muy emocionante encontrarse con ellos.

El final vino con todo: comenzando con Mar argentino e Invierno nuclear, Sebastian aprovechó para agradecer por el año hermoso que tuvieron, y luego hizo saltar a todos con Mi Jagger. Después de eso, la banda abandonó el escenario por unos minutos, después volvieron apostando al silencio respetuoso del público, entonaron, todos juntos, Entrañas.

Llegó el agradecimiento final, como así también el anuncio de que en el primer semestre de 2018, la banda hará un Teatro Flores, lo cual es muestra clara del crecimiento que está teniendo. Así como en la previa, las gaitas volvieron a aparecer, pero esta vez sobre el escenario, para acompañar a los integrantes en Romance con el desapego, para cerrar la noche y despedir el 2017 a lo grande.

Ph Mica Gutiérrez | ¡Mirá todo el álbum completo!