El Kuelgue: “Somos un equipo de expresión artística y amistad”

El Kuelgue: “Somos un equipo de expresión artística y amistad”

El Kuelgue lanzó en septiembre su tercer disco: Cariño reptil. La banda con 11 años de trayectoria presentará el material el próximo 28 de noviembre en Vorterix. Como ya es costumbre, prometen un show variado con humor, improvisación y buena música.

El disco fue grabado este año, la producción es de la banda y contó con invitados de lujo, entre los que se destacan: Adrián Dárgelos (Babasónicos), Chucky de Ipola, Rosario Ortega y Joel Barbeito (Las Pastillas del Abuelo).

Luego de caminar varias cuadras buscando un bar por Palermo junto a Santiago Martínez, tecladista, y Tomás Baillie, baterista, llegamos a Plaza Serrano donde se unió Pablo Vidal, saxofonista. La banda se completa con Juan Martín Mojoli, en bajo y Nicolás Morone en guitarra. Ya instalados, el ruido de una obra en construcción nos acompañó durante toda la charla, mientras que tuvimos varias interrupciones por parte de las palomas, que insistían con apoyarse en nuestra mesa, e incluso una tarotista que quiso predecirnos el futuro. Minutos después arribó Julián Kartún, cantante de la banda, que esa misma mañana había llegado de México, donde estuvo de viaje y también acompañó la gira de Babasónicos y Fito Páez.

No lo vas a leer tuvo la oportunidad de vivir el reencuentro de este grupo y charlar con parte de los músicos sobre el lanzamiento de Cariño reptil, los cambios en años de carrera, los sueños y el camino que quieren seguir.

¿Por qué eligieron el nombre del disco?
Santiago Martínez: Es el título del corte que elegimos para promocionar los shows en el Konex llamado Ciclo Verano Reptil. A la hora de nombrar el disco, había varias opciones, siempre está presente el nombre Carlos, pero quisimos cortar con los nombres propios para que no se genere un patrón. Por otro lado estaba 3D, por tercer disco, pero elegimos Cariño reptil, porque nos representa bastante.

¿Cómo vivieron el proceso de grabación del disco?
Martínez: Empezó en verano y terminó en invierno, volvimos al estudio entre abril y junio. En el medio hubo cambios en la banda, en ese momento Nacho Martínez, cambió su rol de músico instrumentista a productor. Si bien el disco lo produjo toda la banda, él estuvo más ejecutante, y Baillie se ocupó de las baterías, y así será en los meses que sigan. Baillie se hará cargo de los parches a partir de ahora, y eso fue muy movilizante. Fue hermosa la grabación. El disco es una producción de El Kuelgue, Nacho Martínez y Mariano Cuello, que es nuestro ingeniero de sonido, no es tan habitual que el ingeniero de sonido, produzca, pero se copó con el proyecto.
Tomás Baillie: Cada uno tuvo su proceso, personalmente fue un gran desafío, igual Nacho grabó las canciones que ya tenía pautadas. Fue maravilloso asumir este nuevo rol, el hecho de sentarme a componer, escribir los temas, fue un lindo proceso que supera a los anteriores.
Pablo Vidal: Lo viví con intensidad desde que Julián mandaba las referencias de voces, se armaron las bases de batería y bajo desde cero, y después ir viendo qué es lo que iban pidiendo los temas a nivel de vientos.

Cariño reptil tiene canciones nuevas y otras que venían tocando en los shows, ¿cómo es el proceso de selección y qué hacen con las que quedan afuera?
Baillie: Las que quedan afuera las guardamos, puede que pasen varios años hasta grabarlas o puede que pasen al próximo disco, como pasó con Salidera, que iba a ser parte de Ruli y ahora la incluimos en Cariño reptil.
Martínez: Además en este disco hay un tema que está en el disco pero no está en el disco…

¿Cómo es eso?
Martínez: Es En tanto y en cuanto, un tema del cuarto disco, que está en el tercero, pero no está. Vos lo ves pero no, porque el cuarto disco todavía no salió. Lo que hicimos fue sacar un teaser. Consiste en incluir un adelanto del próximo disco que no grabamos en casa Frida, por eso tiene una calidad diferente al resto.

El disco cuenta con varios invitados como Adrián Dárgelos, Chucky de Ipola, Hugo Lobo, Joel Barbeito, Willy Díaz, Rosario Ortega, Luciana Mocchi, Fito Nicolau, Alejo Hernández, ¿cómo los eligieron?
Martínez: La mayoría son amigos, y otros se fueron dando, con Dárgelos, por ejemplo, su parte de la canción nos pareció que era indicada para él. Se dieron un par de circunstancias que facilitaron el acercamiento, se juntaron con Julián, armaron una historia y funcionó, de hecho le quedó pintada.

¿Existe algún género que reúna la versatilidad de la banda?
Kartún: Es un género degenerado. Hay bandas que nos gustan muchísimo, que hacen diferentes géneros. No sé si puede decir fusión, porque así le llama el jazz.

¿Con qué artistas se sorprendieron al compartir el escenario?
Martínez: Sin dudas compartir el escenario 4 años seguidos con Charly García en Cosquín Rock fue una locura, con los Illya Kuryaki también, son gente que hemos admirado y escuchado muchísimo.
Kartún: Con Alfredo Casero nos pasó eso, ¡en el primer disco encima! Estábamos muy influenciados, veníamos 7 años tocando sin grabar un disco, y vino a cantar con nosotros y estuvo un día entero en la grabación. Tiene que ver con lo ecléctico de El Kuelgue: que cada uno viene de una escuela diferente con sus influencias.
Martínez: No había ningún invitado que pudiera abrir la puerta del primer disco más indicado que Casero. Fue como la bendición de lo absurdo: “Sigan adelante mis valientes”, como diría Solita Silveyra.
Vidal: También fue muy importante la primera vez que vino Sergio Dawi, fue muy fuerte que viniera el saxofonista de Los Redondos, y ahí se nota la hermandad con el rock.

¿Cómo viven el crecimiento de la banda?
Vidal: El primer Niceto fue un flash, veníamos tocando en Castorera para ciento y pico de personas, y un dijimos: hagamos un Niceto. En su momento fue muy loco. Agotamos Vorterix el año pasado, 4 Konex en febrero, y de repente, se va evolucionando de una forma muy natural, eso es lo más lindo.
Martínez: No hay ninguna compañía poniendo un tema de El Kuelgue en la radio cada dos minutos. Esto sucede porque a la gente le gusta.
Kartún: Estuve en México, en Sallulita, un pueblo muy chiquito de la costa del Pacifico donde hay un lugar llamado San Pancho, otro pueblo de surfers más chiquito aún, donde viven varios argentinos que venden artesanías, y caminaba de las calles y en los ranchos se escuchaba El Kuelgue.
Vidal: ¿Qué?
Kartún: Llevé 4 discos que eran los que estaban y se los dejé a unos artesanos en el medio de la nada en México.
Martínez: ¡No te lo puedo creer!

¿A dónde van a llevar Cariño reptil?
Martínez: Después de Vorterix , la idea es moverse por todos lados para presentar el disco. Va a haber Konex en el verano. Y una sorpresa que no se puede decir.
Kartún: El 5 de diciembre en Montevideo vamos a tocar en La Trastienda y en marzo estaremos en el LollaPalooza.

Pueden escuchar Cariño reptil completo en este link.

Redactora: Constanza Valenzuela