ERUCA SATIVA: SIEMPRE EN LIBERTAD

ERUCA SATIVA: SIEMPRE EN LIBERTAD

Después de haber comenzado el 2018 en el primer día del Rock en Baradero, Eruca Sativa se dispuso a una presentación más íntima, en el Centro Cultural San Isidro, un lugar con butacas, lo cual es un detalle a tener en cuenta debido a la potencia de la banda en vivo, la cual claramente no invita a quedarse sentado.

Cuando llegó la hora del show y el telón se abrió, la sala estaba llena, tanto las butacas como los lugares que había para estar de pie. Confudiste fue el puntapié inicial para una lista que estuvo llena de hits y no perdió ritmo en ningún momento.

“Gracias por el respeto a la sala quedándose sentados. Es muy importante respetar los lugares en los que tenemos la suerte de tocar. Tenemos uno de los mejores públicos del país y de Latinoamérica”, fueron las palabras de una Lula Bertoldi que tenía una sonrisa de oreja a oreja, y que no abandonó en ningún momento de la noche.

La lista dio lugar a los temas del Barro y fauna, su disco más reciente, pero también para los clásicos Fuera o más allá (que estuvo enganchado con Ecos), El genio de la nada, Magoo y otros. No faltó, además, el gran cover Beatle que es Eleanor Rigby, el cual viene diciendo presente en las presentaciones de la banda hace muchos años, y vale la pena rescatar que nunca cansa y siempre suena un poco mejor.

Promediando la mitad de la lista, Gabriel Pedernera abandonó la batería y se calzó la guitarra eléctrica, mientras Bertoldi la cambió por la acústica. Después de un grito de “Vamos, Lavezzi”, hacia el baterista, que logró hacer reír al trío y a todos los presentes, sonó Somos polvo y luego volvió todo a la normalidad. Amor ausente continuó con una línea más tranquila, por así decirlo, pero que luego fue quebrada con Japón, tema en el que la guitarra se luce.

Encarando el final, hubo tiempo para agradecer a todo el equipo que trabaja con Eruca Sativa, desde los fotógrafos, hasta los sonidistas, iluminadores y todos los que ayudan arriba del escenario. Bertoldi también aprovechó para agradecer a los chicos de Nabila, que abrieron la noche en San Isidro y tuvo en su lista una gran versión de Deja vu, de Gustavo Cerati.

Hubo lugar también para la improvisación entre temas, algo que hizo que el fin de la noche pareciera más lejos, pero finalmente Nada salvaje y Armas gemelas, ambos de Barro y fauna, cerraron una noche que fue atípica para el estilo de Eruca, pero que fue muy interesante de ver, ya sea por el clima íntimo que se generó al tocar en un lugar “chico” o por la experiencia de ver, desde una butaca, a una banda que te invita a saltar constantemente con cada uno de sus temas.

Antes de despedirse, Bertoldi aprovechó para agregar un dato a su afirmación de que su público es el mejor de Argentina y Latinoamérica, ya que afirmó que pronto van a averiguar si también es el mejor del mundo, debido a que en el mes de marzo, el trío va a estar presentándose, por primera vez, en España.

Ph Daniela Artigas | ¡Mirá el álbum completo de la fecha!