Gramonautas: “No podemos reducirnos a un género”

Gramonautas: “No podemos reducirnos a un género”

Con la libertad como premisa y sus ideales como bandera, los Gramonautas se transformaron en un grupo que traspasa el raciocinio musical, en búsqueda de nuevos horizontes de autoexigencia sin perder el alma autogestiva que los identifica. En cuatro años de arduo trabajo, cuentan con dos materiales discográficos: su primer EP homónimo editado a mediados de 2011 y el disco Revoluzion, lanzado en agosto de 2014.

La banda porteña se encuentra conformada por Leonardo Nicastri (guitarra y voz); Lucas Angelucci(teclado y voz); José Farías (voz y bajo) y Facundo González (batería). Luego de su presentación en el ciclo Que Sea Funk en el Emergente Bar del Abasto el pasado 18 de julio, los Gramonautas se preparan para sus próximos shows, este viernes 31 en Eter Club Bar (Cuenca 2783, CABA) a las 23 horas y el próximo 16 de agosto en el Homenaje a Spinetta, en El Emergente Almagro (Acuña de Figueroa 1030, CABA).

No lo vas a leer dialogó con Leonardo Nicastri, quien explicó cuáles son los pasos que piensan dar en lo que resta del año y los virajes que conlleva vivir de la música.

¿Cómo definirías esta diversidad de estilos que aplican en su material musical?
La mayor influencia de Gramonautas es la música de los años sesenta y setenta, no por el audio, sino por la libertad que estos músicos se tomaban para componer y para armar sus temas. En ese momento no se tenían en cuenta algunos parámetros que luego se fueron imponiendo, ya sea la duración de las canciones o la división tan marcada de los géneros. Quizás esa es nuestra mayor influencia de estos músicos y por eso en Gramonautas convive el funk con el rock progresivo y el blues.

Se encuentran trabajando en un nuevo disco. ¿Qué tintes tiene? ¿Hay alguna fecha estimada de lanzamiento?
Va a tener una línea más funkera, también habrá lugar para el blues e inclusive alguna balada. Lo que vamos a conservar es la intensión de no casarnos con algún género en particular. Seguramente entremos a grabar este verano para poder salir a presentarlo a mediados de abril o mayo del próximo año.

¿Cómo se preparan para la fecha de este viernes y para lo que resta del año?
En esta fecha, dado que el lugar es más íntimo, vamos a abordar la parte más tranquila del repertorio y adaptaremos algunos temas a un nivel sonoro más bajo sin perder el groove ni la intensidad de cada canción. Para lo que queda del año tenemos varias fechas, algo que nos gratifica mucho, ya que tocar en vivo es algo indispensable. Por otro lado estamos en la pre producción de lo que va será nuestro segundo material discográfico, componiendo, puliendo y cerrando temas.

¿Cuánto pesa la autogestión en ustedes? ¿Qué ideales mantienen con respecto a la música, los lugares para tocar y las discográficas?
Ser autogestivos tiene aspectos muy interesantes, poder estar al tanto y atento a las cosas que la banda produce es algo sumamente importante. Como músicos y como artistas estamos muy ligados a todo lo que sucede en Gramonautas, cada decisión y cada movimiento que hacemos lo planeamos y debatimos entre los cuatro. Por lo tanto la autogestión en ese aspecto es una gran ventaja. Hemos tomado la decisión de no pagar para tocar, nos parece una incoherencia y creemos que ningún artista debe hacerlo.

Si tuvieses que elegir un lugar y una banda (o algunas) con quien compartir escenario, ¿a quiénes elegirías?
Todo pasa por tener respeto mutuo. En el caso de una banda, nos gusta tocar con aquella que admiramos, que su propuesta, tenga o no que ver con lo que nosotros hacemos, buscamos alguna que nos parezca interesante artísticamente. A la hora de pensar en un lugar para desarrollar un show, nos interesa que nos respeten como artistas, que estemos cómodos para laburar y que haya un buen equipamiento para que se pueda transmitir de la mejor manera lo que pasa sobre el escenario.

¿Qué pros y contras creen que existen en la actualidad, respecto al mercado musical argentino? ¿Qué tan difícil resulta vivir de la música?
Vivir de lo que a uno le gusta es complicado, más cuando se trata del arte. Lo positivo de la actualidad es la cantidad de medios que tenés para promover y poder llevar tu música a más personas. Otra cosa positiva es que, a pesar que a veces se clausuran, hay muchos centros culturales o lugares como para poder mostrar lo que se está gestando. Lo negativo de tener tantos medios y tantas bandas es que a veces hay demasiada oferta y es difícil hacer llegar a la gente nuestra obra, pero creo que parte de hacer lo que uno quiere es también luchar por eso.

¿Crees que la diversidad de estilos musicales genera empatía en los oyentes y abre juego para que la música trascienda sobre lo conocido?
A nosotros nos gusta esto, nos parece lo más natural poder abordar las distintas influencias que tenemos y que vamos adquiriendo. Pensar en limitarnos o reducirnos a un género es ir en contra de nuestra noción de artista. Si esto ayuda al público a acercarse a nuestra música o a investigar sobre cosas no tan frecuentadas, bienvenido sea.