LA MAGIA DE LA CONEXIÓN

LA MAGIA DE LA CONEXIÓN

Si hablo de transiciones puedo decir que tuve muchísimas en mi vida. Incluso más de las que deseé tener, pero hace rato aprendí a hacerme amiga de ellas, a tomarlas con más liviandad, a no hacerlas tan propias. Al momento de tener que abandonar, para empezar de cero, me di cuenta que así dolía menos.

Sabés mejor que nadie lo que amo que permanezcas al lado mío y lo que agradezco al Universo tu simpleza y bondad. La capacidad que tenés para entender incluso lo que no entiendo de mí misma. Lo mágico que se torna todo cuando logramos quedarnos solos, acostados en una cama charlando -porque aunque tengamos ropa, estamos desnudos en ese momento-, lograr conectarnos y trasladarnos a algo mucho más profundo. Ahí estamos vos y yo y no importa nada más.

Con nuestras caricias, nuestros besos y hasta nuestros desacuerdos. Somos muchas cosas, entre ellas, compañeros, pero sobre todo somos almas (re)encontrándose, volviendo a sentirse. Y te aseguro que esta es mi mejor transición, porque contiene amor, calma, la ilusión de lo eterno; y es la que me permitió volver a creer que podría existir algo que la transgreda y quede. Que nos quedemos ahí, o que nos vayamos como siempre, pero juntos.