Lo’ Pibitos de estreno en Vorterix

Lo’ Pibitos de estreno en Vorterix

Funk, hip-hop, rap, latino y rock. La noche del sábado 28 de abril en Teatro Vorterix pasó por todo de la mano de Lo’ Pibitos que dieron cátedra de estilo.

Las voces de Guido Ruggiero y Tomás Bacigaluppi; “Jean Luka” Arbe en percusión; “Rody Infinito” Arbe y Andrés Cortes en guitarras; Jeremías Segall de Rosa en batería; Juan Gimenez en bajo; y Martín Aguilar en teclados forman este bandón numerosamente necesario, donde ninguno está de más, todos ocupan un lugar fundamental para el acabado que se logra arriba del escenario: un show completamente distintivo, sin igual y A punto caramelo.

Previamente fue el turno de Pasado Verde, la exitosa banda mendocina que retoma el rock noventoso. Nueve en punto, el quinteto terminó su presentación dejando el escenario echando humo y preparado para que la banda local tome la posta.

Es al menos interesante cómo la gente juega con el horario. Eran ya pasadas las nueve y parecía que el lugar seguiría medio vacío y, de repente, no hay lugar para moverse; de repente, tenés que contorsionarte para dejar pasar; de repente, la fila para la barra del bar da vueltas en espiral y te encontrás en el medio. De repente, son cientos los que se empiezan a impacientar.

A eso de las nueve y media y con una bienvenida de lo más acalorada, el grupo oriundo de Villa Crespo nos recibió con el Envión necesario para que explotara el agite. El ambiente continuó enardecido con Pin pun, Mágico y Despierta.

Tal para cual, Está en ti y Esto es así también formaron parte del set-list. Y Lo’ Pibitos empezaban a demostrar estar “en sintonía” con su estilo, su manera de hacer música y su verdad; con su púbico y con la realidad actual.

Los invitados de la jornada, respetando las versiones de estudio, fueron de la banda amiga de El Kuelgue: Pablo Vidal y la magia de su saxofón en El cielo espera y la voz de Julián Kartún para El ritmo de la vida.

Llegaba la estrella de la noche, Nada que ver, tema que grabaron junto a De la Rivera y el primer adelanto del nuevo disco que se aproxima este año. Inicialmente tuvo lugar la presentación del video y, más tarde, sonó en vivo con toda su fuerza y con una exaltada respuesta por parte del público.

Sin olvidar sus orígenes, la banda reservó la última parte del show para dar lugar de lleno al rap, su columna vertebral. Así pasaron Mirá la diferencia, Bienvenidos al presente, Jarabe y Sintonía.

“Gracias por estar acá. La estamos pasando muy bien y para nosotros siempre es importante que la gente responda”, decía Guido Ruggiero a minutos de finalizar el show. Por último, y también a su manera inusitada, presentaron a la banda rapeando y se despidieron con un cover de Sumo, La rubia tarada.

Algunas peculiaridades:

  • El público no necesariamente sabía las letras con precisión. Estaba ahí por otra cosa, para disfrutar del ritmo, para sentir la música en todo el cuerpo, no para demostrar nada.
  • Ya partiendo del estilo, fue un show distinto, original, que le escapa a los lugares comunes.
  • No podés dejar de moverte. Es inevitable. La música, el ambiente, la gente, todo te lleva a no quedarte quieto.