MARILINA BERTOLDI: «EN LA MUSICA ME PERMITO SER MÁS DESINHIBIDA»

MARILINA BERTOLDI: «EN LA MUSICA ME PERMITO SER MÁS DESINHIBIDA»

Después de su éxito con Sexo con modelos y en vísperas de la grabación de su nuevo disco, No lo vas a leer dialogó con Marilina Bertoldi sobre su personalidad puertas adentro, el feminismo, su relación con la música y lo que se viene.


– Mujeres como Joan Jett siguen observando la estigmatización del género femenino en el ambiente rockero. ¿Cómo fue tu experiencia en este sentido?
– Joan Jett dice que hay gente que cree que es una moda la mujer en el rock. De hecho, tengo a una de mis mejores amigas que dice «esta moda del feminismo», la amo pero cuando dice eso me mata. Informate, lee y vas a entender que no es en contra tuya, sino que solo se pide igualdad. Lo que me gusta de este momento es que pensé que ya entendía todo respecto al feminismo y al machismo, pero gracias a muchas mujeres que hablaron, que pusieron su cara, decidieron atreverse, decir, denunciar y darle la relevancia que tiene, me hicieron ver que no tenía todo tan claro. Nos hicieron ver que había cosas que todos naturalizábamos, como estar en la calle y que te acosen, tener miedo al volver a tu casa; no es natural, no está bien. Al principio me pasó lo que le pasa a mucha gente, que te genera un «ah pero me estás diciendo que yo soy machista entonces», después con el tiempo me di cuenta que no, que tenían razón. Nadie tiene la culpa, estos son aprendizajes que ahora estamos transitando. A pesar de que la lucha del feminismo viene hace mucho tiempo, acá se dio en muy poco tiempo este debate.

– Ese debate y esa lucha, ¿también se trasladan al rock?
En el rock hay un machismo que no es tan visible ni tan directo. Yo siempre decía que no pasaba, porque siendo mujer, te subís a un escenario y te prestan más atención. Eso no está bien. Hay más atención sobre vos porque tenés que probar que sos buena: sos mala hasta que se demuestre lo contrario. Un chabón es bueno siempre. Además se dan ciertas situaciones como por ejemplo cuando tocás y el jefe técnico del lugar no te habla a vos. No te va a explicar las cosas, se lo va a decir a otro. Es un momento en el que la crítica está hecha y nosotros ahora tenemos que decir ‘Nos merecemos este lugar. Tratame como igual porque lo soy’. Es una lástima tener que demostrarlo, pero a mí eso no me molesta tanto.

– Sexo con modelos, desde el nombre hasta el arte, tiene un mensaje muy contundente. ¿Cómo lo ubicás a nivel social?
El disco salió un poco antes de todo este debate tan grande. No quiero decir que sea una precursora, pero entiendo que si el debate hubiera estado en esa época, la hubiese pasado un poco mejor. En Sexo con modelos hablé del misterio y de la seducción desde un lugar muy natural. La sensualidad no está abordada desde un lugar femenino sino que te puede identificar cualquiera sea tu género. Si tengo deseo sexual o siento atracción, lo digo. ¿Qué tiene? ¿Me vas a juzgar porque soy mujer? ¿Es malo que te quiera para esta noche y nada más?

– ¿Cambió tu concepción de la «idea» que tenías de la mujer en el rock?
– Ssiempre me pareció interesante de la mujer del rock era que generalmente no se mostraban provocadoras, sino que eran un chabón más. Me di cuenta que no sea así, entonces decidí estar pelando, en corpiño, en un rol más sexy. Mostré un poco los pezones y se armó un quilombo bárbaro, me putearon por todos lados. Mucha gente no entendió que el título del disco era irónico y que buscó pegarle una cachetada a la banalidad, mostrar que para mucha gente pegarla es tener sexo con modelos. Mi idea era llegar un poco más a la sensibilidad de las personas, ya que tenemos la capacidad de ser tan profundos, ¿por qué tanta banalidad?

– El que piensa distinto a veces es muy cruel…
Fue la primera vez que me criticaron tanto y que estuve en boca de mucha gente. Me persiguieron. Tuve una crisis terrible, estuve muy mal, muy triste, pensé en dejar todo y ponerme un bar en las sierras. Por suerte lo superé, pude entenderlo y analizarlo desde afuera y fue interesante. Entendí que me juzgaron por ser mujer, si hubiese sido hombre no pasaba nada. Por ejemplo, tengo una banda de amigos, Malman, que tocan en cuero y nadie jamás les dijo nada. A mí se me ven apenas los senos pequeños que tengo y me mataron. Eso no me define. Es una canción, puede no gustarte y que esté todo bien, podés guardarte la opinión y no ensañarte.

– ¿Cómo es Marilina Bertoldi en la intimidad?
– 
Soy muy solitaria. Me cuesta mucho relacionarme con la gente. Creo que lo que me gusta de la música es elaborar un personaje donde me permito ser más desinhibida, pero me gusta mucho estar sola, tiendo mucho a la melancolía, a estar muy triste. Tengo una autoestima muy baja, pero eso me hace tener mucha ansiedad y mejorarlo constantemente, hago muchas cosas con eso para tratar de quererme, cambiándome. Así termino haciendo música, la expresión artística es esa necesidad de expresar lo que es difícil. Lo que no podés sacar en una foto, lo hacés canción. Al ser así, cuando te subís a un escenario te vengás y sos por un momento ese superhéroe que querés ser. Te das cuenta después también que el escenario es un lugar muy solitario. La gente no está ahí por vos. Es raro. Incluso, cuando salís y te piden fotos con vos, a nadie le interesa cómo estás, por ejemplo. Hay mucha gente pero es como con una pareja, podés estar muy solo también estando en pareja. Depende de uno y cómo se vincula.

– Tuviste un cambio de banda. ¿Cómo fue esa transición y qué implica a nivel musical?
Fue difícil de aceptar al principio. Ellos iban a empezar a tocar con Beto Cuevas, me propusieron tocar con ambos y les dije que no. Tienen la oportunidad de tocar con un músico grande, que les da la oportunidad de tocar afuera y muchas cosas muy grosas, y no quería que tuvieran que elegir o cancelar si les pido que toquen conmigo en una fecha. Tampoco quería estar dependiendo de ellos. Tengo mi camino y lo tengo que hacer con gente que esté en la misma que yo. Si ellos están en otro momento, está perfecto, que sean libres y felices, está todo más que bien porque son grandes artistas y se merecen cada cosa que les está pasando. Ahora estoy con una banda que se adecúa al lugar al que estoy yendo. Necesitaba un cambio de enfoque en cuanto a la producción del show y siento que ahora eso se empezó a ajustar. Show a show fue mejorando y hoy en día creo que al fin estamos afilados. Era necesario también achicar un poco, porque no es fácil económicamente afrontar las fechas y giras, y además la situación actual no ayuda.

– ¿Qué diferencias ves en tu música y en vos a lo largo del tiempo?
Me gusta pensar que voy madurando. Me interesa mucho eso, sobre todo porque el tiempo pasa y voy resolviendo y logrando metas que quería. Obviamente aparecen otras problemáticas y nuevas cosas que quiero mejorar porque la perfección y la felicidad totales no existen, uno siempre tiene algo de qué quejarse. Actualmente estoy observando el tema de estar hablándole y escribiéndole a gente de mi edad. Es raro, uno a veces tiende a escribir para gente más joven y no me gusta. Me siento bien hablándole a mi rango de edad y es en lo que estoy. Siento que al ir creciendo, voy madurando y señalando que esa ya no es mi problemática. Ya escribí mi última canción sobre el amor ideal porque ya no lo creo. Siento que entendí el amor de manera distinta y hoy no puedo describirlo igual que en el primer disco donde le echo la culpa al otro o hablo de eso tan idílico. Vos escuchás cómo escribe un adolescente del amor y se habla desde un lugar más fantasioso, esperando que el amor te complete y te solucione la vida.

– ¿Estás grabando algo nuevo?
Estoy grabando hace casi un año. Armo las maquetas en mi casa, mi ideal es entrar a grabar ya teniendo algo para escuchar que sea lo más cercano al disco posible. Este material es muy distinto al anterior, es experimental en muchos aspectos y siento mucha madurez, que es muy subjetiva. Todavía no logré mi mejor disco ni mi mejor canción, pero siento que me estoy acercando. Sé que el día que me pase, lo voy a poder ver. Está sonando tremendo en mi celular y en mi computadora, estoy feliz con eso y me parece que va a ser un gran disco. 

– Aunque Enterrarte se acerca bastante…
– ¿Sí? ¡Yo lo odio! Me gusta la canción cuando la toco sola, pero en el disco no. Igual es el próximo corte y ahora me estoy amigando, el otro día la pude escuchar completa. Es el tema sensible y dulce y a mí esos dos rasgos me cuestan. Me gusta más esa coraza de hacerme la mala, ser sensual.

Por Julieta Galiano e Inés de Sautu