NTVG: «SUENAN LAS ALARMAS TIENE UN SONIDO PODEROSO»

NTVG: «SUENAN LAS ALARMAS TIENE UN SONIDO PODEROSO»

Tras la salida de Suenan las alarmas, su noveno disco de estudio, No Te Va Gustar se prepara para presentarlo en Montevideo y luego, en nuestro país, el 9 de septiembre en el Hipódromo de Palermo. En esta ocasión, Emiliano Brancciari, Denis Ramos, Martín Gil, Gonzalo CastexFrancisco Nasser brindaron una conferencia de prensa por el lanzamiento del último material.

¿Por qué eligieron a Héctor Castillo como productor?
Brancciari: Necesitábamos un productor para unos adelantos. Íbamos a grabar dos canciones -porque el disco se nos iba atrasar-, que fueron editadas por nuestra ansiedad y por la gente que pedía algo nuevo. Llamamos a Héctor por sus antecedentes. Cuando empezamos a trabajar Prendido fuego, Para cuando me muera y Viento a favor, nos dimos cuenta de que logramos cambiar el sonido, que era lo que queríamos, y cuadraba su forma de trabajar con la nuestra.

¿En qué se diferencia este disco de los anteriores?
Ramos: La primera y la más clara es en el sonido, más comprimido, más poderoso y creo que la esencia sigue siendo la misma. Las canciones diferencian un disco del otro.

¿A dónde piensan llevar este nuevo disco?
Brancciari: La verdad que nosotros, a cuantos más lugares vayamos, mejor. Nos gusta tocar y estamos abiertos a lo que sea. Cada disco nos ha abierto diferentes puertas y esperamos que este no sea la excepción.

¿Dentro de este disco hay algún tema descartado de otro material?
Brancciari: Autodestructivo es de 2009. Quedó afuera de tres discos, porque hasta que no le encontramos la vuelta y el arreglo definitivo, una canción no entra. Nos pasó con Viajando sin espada, Tan lejos, entre otras. Por algo sucedió así, ahora estamos contentos porque ese tema está en este disco.

Antes de llamarse Guante blanco, ese tema se llamaba Suenan las alarmas hasta que el disco tomó ese nombre, ¿cómo se dio?
Brancciari: Fue una idea de Mauricio, nuestro saxofonista. Hace bastante tiempo empezamos a buscarle nombre al disco cuando redujimos las canciones. A todos nos pareció que el conjunto de temas iba por ese lado, de estar en rojo y al borde del colapso, sea por política, violencia o amor.
Castex: Le cambiamos el nombre al tema y después le seguimos diciendo Suenan las alarmas porque no nos acostumbramos nunca a Guante blanco.

¿Cómo fue grabar con Herbet Vianna?
Brancciari: A Herbet lo conocimos cuando abrimos un show de ellos en Montevideo. Más adelante coincidimos y nos llena de orgullo que una persona como él, que pasó por tantas cosas, participe en una canción que le habla directamente a la depresión y la angustia.

¿Y con Steve Berlín?
Gil: Quien lo acercó a la banda fue Héctor. Lo más impresionante de haberlo conocido y de lo que sucedió fue cómo generó las ideas y lo bien que se aplicaron a las canciones. Sencillas, contundentes y muy agradables de tocar. Fue una experiencia alucinante porque veníamos de arreglos muy sofisticados y nos mostró una forma nueva de trabajar. El sonido que le saca al saxo es algo que no habíamos visto en vivo, le dio otra musicalidad y otros arreglos a la canción.

Cuando salió el anterior disco, en 2014, Spotify no tenía tanto tiempo establecido, ¿cómo lo ven ahora a partir de Suenan las alarmas?
Brancciari: Nos ayuda en llegar inmediatamente a un montón de casas lejanas. Más allá de que somos amantes del disco y necesitamos la venta, sabemos también que el streaming nos abre un montón de puertas. Nos sirve para conocer grupos que a veces terminamos comprando el disco y nos dio inmediatez. Cuando salió el disco, ya lo habían escuchado muchísimo. Sinceramente, llegar a todas partes es genial.

¿Cómo es la o es la cuestión de músicos independientes en Uruguay?
Brancciari: Uruguay es país con una fuente inagotable de músicos y está lleno de propuestas que son muy interesantes porque no tienen el afán de hacerse famosos ni de ser millonarios porque eso no existe. No hay dónde mostrarlo: si tocás es esporádicamente porque no hay mucha gente. Es complejo un lugar con un mercado tan pequeño y sigue siendo así, aunque hoy esté la posibilidad con el streaming y no dependas de un sello discográfico, pero sigue siendo complejo. No hay grandes vías de difusión y las que hay están apestadas por el reggaeton.

¿Les da más tranquilidad tocar en un lugar como el Hipódromo antes que en un estadio?
Brancciari: Tocar en Capital es bastante complejo, sino pregúntenle a La Renga. Es bastante difícil poder hacer un show con gran capacidad en un estadio, por habilitaciones y cuestiones ajenas a los grupos. Muchas veces, somos parte de las producciones de los shows y tenemos que velar por un montón de cosas. Dentro de ellas, si vas a tocar a un estadio tenés que lidiar si o si con los barrabravas, porque están encargados de muchos negocios que están alrededor del fútbol y de los espectáculos. No podemos ser ajenos a eso porque saldríamos perjudicados nosotros y la gente.

¿Pensaron en algún momento hacer listas temáticas? Por ejemplo, los primeros dos discos en una fecha…Brancciari: No lo pensamos. Me parece aburrido eso. Capaz que para el más fanático está bueno, pero para nosotros se transforma en algo un poco forzado. Lo sí que hemos hecho es tocar muchas que no tocamos nunca. Hicimos un show llamado “Otras canciones” en las que sonaron lados b y otras que no tocamos, eso más adelante lo vamos a volver a hacer, porque tenemos que tener ganas. Mirar para atrás nos termina aburriendo.

¿Prefieren tocar en lugares chicos o en un estadio?
Ramos: Nos encanta tocar en los dos. El lugar grande te da un reconocimiento. Por otro lado, el chico te da cercanía con la gente, cara a cara, otra adrenalina. De todas maneras, la energía siempre es la misma, toquemos para quien toquemos.
Castex: Capaz en los shows grandes, como las presentaciones de los discos, tocas más preocupado porque tenés otras exigencias técnicas.

¿Qué apreciación tienen del gobierno de Mauricio Macri?
Brancciari: La apreciación tiene que ver con lo económico. Más allá de lo cultural, esté el gobierno que esté, tocamos y la gente paga la entrada y nos viene a ver. En este caso, sea por lo que sea, el gobierno que fuere, es la primera vez que nos pasa que venga gente llorando, diciendo que no tiene plata para venir a vernos. Notamos una situación de incertidumbre, de no saber qué es lo que va a ocurrir.

¿Cómo están preparando el show del Hipódromo?
Brancciari
: Tendremos que buscar un equilibrio. No sabemos cuántas canciones del disco vamos a tocar. Quizá alguna esté en un Uruguay y en Argentina no, y viceversa. Vamos a intentar armar un show que deje contenta a la mayor gente posible, que mezcle canciones viejas, hits y nuevas. El show va a ser dinámico: vamos a intentar que más allá de que sea largo, a la gente no le parezca tedioso, que podamos tocar un montón de canciones y te vaya llevando. Para eso tenemos que dedicarle mucho tiempo a la lista.


?Mirá las fotos de la conferencia! | Fotógrafa Mica Gutiérrez