POR LAS VÍAS DEL MALDITO ROCANROL

POR LAS VÍAS DEL MALDITO ROCANROL

Después de empezar el año cerrando el Rock en Baradero y en una de las posiciones más importantes en el Cosquín, Guasones se dispuso a abrir el 2018 en la Ciudad de Buenos Aires. El lugar elegido, como el año pasado, fue Groove. Con la advertencia de “entradas agotadas” desde el miércoles, la banda de La Plata supo que se iba a encontrar con un lugar lleno, con un público ansioso por volver a verlo, luego de que su última presentación en CABA fuera en Obras, el 15 de diciembre.

Apenas pasadas las nueve de la noche, se apagaron todas las luces y aparecieron los músicos en escena. Con todos sus instrumentos colocados, llegó la primera sorpresa de la noche: Paranoia 26, del gran disco Toro rojo, fue el puntapié a una noche que tendría muchas canciones “olvidadas” haciéndose presentes. My love, de Como animales, también volvió a aparecer en la lista y tuvo el agregado de que Facundo Soto, mientras tocaba la guitarra, tocó la armónica en el final.

Con una musculosa de Johnny Cash y sus característicos anteojos negros, Soto dijo buenas noches y agradeció a los presentes por acercarse a “escuchar rocanrol”. Luego, hubo tiempo para temas de Hasta el final, su disco más reciente, lanzado en 2017: el hitero Espejo roto fue el primero de los “nuevitos”, pero también hubo lugar para Ella sabe, uno de los temas en los que más se nota el talento y la química de Maximiliano TimczyszynMatías Sorokin en las guitarras, algo que también sucede en la actual versión de Ya estoy subiendo. En palabras de Soto: “Los chicos saben tocar muy bien el rocanrol”.

En la actualidad, Guasones es la mejor banda dentro de su género y una de las mejores a nivel nacional, por algo su presencia en lugares estelares en los festivales del verano. Su excelente momento en el rocanrol se nota con canciones en vivo como Desireé II, que dio pie a la improvisación de los guitarristas ya mencionados. Este fue una de las canciones que volvió a la lista después de mucho tiempo y que el mismo Soto aseguró que no recordaba del todo la letra.

En una época en la que los recursos sobran para hacer más dinámico lo que se ve arriba del escenario, la banda prescinde de eso y la pantalla sólo se usa para proyectar su logo o directamente permanece apagada. Además, hace un uso simple de las luces, pero que no desentona para nada cuando el verdadero show son los músicos sobre el escenario y las canciones.

Entre las sorpresas de la lista, también hubo lugar para los temas que suenan (casi) siempre: Como un lobo, Pobre tipo, Farmacia y Hay momentos se hicieron presentes para demostrar que son canciones que se tocan muy seguido, pero que son parte fundamental en los recitales de Guasones.

Cuando sonaron los primeros acordes de Gracias, todos habrán pensado que ya se estaba terminando la noche y que sólo faltaba Dame, canción con la que estuvo cerrando la banda durante un largo tiempo. Sin embargo, por suerte, estuvieron equivocados: lA siguieron Amaneciendo, La flaca Pili y el negro Tomás, Reyes de la noche y Heaven or Hell.

Recién ahí y después de 26 temas que sacudieron a Groove durante más de dos horas, la banda se despidió, se cerró el telón y todos se dispusieron a abandonar el lugar, después de haber transitado las famosas “vías del maldito rocanrol”, como dice el tema final de la lista.

Por lo pronto, Guasones se presentará el sábado 21 de abril en el Microestadio Atenas, de La Plata, y luego habrá que ver qué tienen preparado este año en la Ciudad de Buenos Aires. Sin duda, sea lo que sea, va a estar colmado por sus fans, demostrando que la banda sigue vigente (y en un excelente momento) luego de 25 años.

Ph Rochi Filippini