relatos

Tan chiquita, con tan solo unos pocos años pero por delante, un mundo entero por explorar. Una decisión que es el inicio de una aventura con principio pero sin fin, eterna. A cada paso, una inseguridad. Cada palabra, algo nuevo por aprender. Cada persona en el camino, un nuevo miedo que quema el alma.
 
El universo es frío y muy grande. A veces, flota entre las nubes y sonríe, se hamaca con el viento, salta de acá para allá, canta y siempre sonríe. Crece, pero sigue siento tan chiquita, inmersa en un universo gigante.
 
Valores, principios, alma, vida y un corazón enorme son sus armas para afrontar la vida. Un corazón lleno de huellas, consecuencias de zambullirse en la aventura de navegar el mundo. No es un corazón virgen, está usado, y, quizá, por demás. Marcas inexplicables supieron estallar de alegría y otras tantas de tristeza. Entre sonrisa y sonrisa, sensibilidad extrema. Descubrió un universo de pequeñas cosas. Ahí, en la yerba y el termo, las tostadas y el café de la mañana, un ‘buen día’, un abrazo, una mirada. Donde quema el alma, pero de felicidad; donde brillan las estrellas que sólo unos pocos pueden ver.

TAMBIÉN PODÉS VER:

UN RUGIDO CONJUNTO

relatos ver más

EL SILENCIO COMO RESPUESTA

relatos ver más

Desbordarse

relatos ver más