Señorita Carolina: “Hacer canciones es una necesidad”

Señorita Carolina: “Hacer canciones es una necesidad”

Señorita Carolina y yo somos lo mismo”, afirma Carolina Pacheco, quien tomó este nombre artístico para titularse ante el público. Esta cantautora lleva adelante una carrera solista en los que grabó 4 discos de estudio y 2 en vivo. Además, es corista desde 2009 de Miss Bolivia.

Amante de la ciudad pero consciente de que “el ser humano necesita de la naturaleza”, Pacheco se encuentra en un momento bisagra de su trayectoria. El 3 de octubre celebrará sus 10 años de carrera en el Centro Cultural Matienzo.

– ¿Cómo fue la elección de los invitados en tu último disco El latido en la boca?
– Me pareció natural que muchos amigues que tengo en la vida, que me dan una mano, que admiro y que de alguna forma estuvieron en mis días en la época que grabé el disco participaran en él. Con los años me voy dando cuenta que sin la red, sin la contención y la ayuda concreta de mis queridos, nada anda.

– En el tema Nado está como invitada Miss Bolivia de cuya banda también sos parte, ¿qué creés que le aporta su estilo de música a la tuya?
– Trabajar con ella me cambió en general, quiera o no, supongo que eso se filtra y hace mella en mí. Me hizo muy bien. Cambié desde la ropa que uso y cómo me planto en el escenario a cómo trabajo; musicalmente también, en la noción de lo rítmico, pero es difícil responderte cuánto y cómo. Para eso están los demás.

– ¿Utilizás las letras de tus canciones para lograr un efecto transformador tanto en vos como en tu público?
– No ‘uso’ las letras, ellas suceden y me sirven para drenar algo. A veces parece que eso afecta o ayuda a otros, y lo que es seguro es que nos acerca. Cuando confirmo eso, me siento tan bien, siento que algo se completa.

– En la letra de Ven a mí le hablás al tema en sí mismo, ¿qué son para vos las canciones?
– Con ellas expreso algo que siento o que aparece. Son amigas, hijas y a veces también mis guardianes. Aunque las escriba yo, siento que no son mías; mi ego y mi personalidad solamente ordenan esas ideas y sensaciones con esta forma que tiende a ayudarme, a calmarme, a darme alguna cosa. No le encuentro mucha razón que lo explique pero me hacen bien.

– En tus letras, hay una separación entre las que hablan de la naturaleza, como Savasana y las que se centran en lo social y urbano, como Chimeneas y Sábado. ¿Esa separación temática es una búsqueda intencional?
– No veo esa separación en las canciones, pero entiendo lo que señalás, porque ya me lo dijeron varias veces esto de que mezclo lo urbano con lo campestre. Si te fijás bien, la naturaleza y lo urbano aparecen juntos, también, en muchos de mis temas. Soy un ser de ciudad, amo este ritmo, sus construcciones, la noche y sus recovecos, pero creo que el humano siempre necesita de la naturaleza. Con la ciudad, el humano sólo tapa o conquista lo natural en busca de tapar su pequeñez, su inutilidad ante la fuerza absoluta de la Tierra.

– ¿Cómo vivís tu rol de docente, la experiencia de la enseñanza?
– Doy clases de educación funcional de la voz. Amo dar clases, no lo sabía hasta que empecé. Me di cuenta que el gen familiar está ahí, mis abuelos paternos fueron directores de escuela y maestros. Aunque no me llevo con lo académico, creo que el entrenamiento y el aprendizaje en cualquier disciplina (siempre y cuando sea la adecuada para cada persona: algo difícil de encontrar), despiertan hambre, curiosidad y ganas de explorar.

– ¿Cómo fue la experiencia del disco Se trata de nosotras?
– Estoy muy orgullosa de haber participado. Es hora de visibilizar la trata y me pone muy contenta que cada vez nos unamos más personas para hacerlo. Este álbum es una muestra de eso y uno de los pequeños resultados del enorme trabajo del Comité de la Lucha contra la Trata de Personas.

– ¿Cómo nació Señorita Carolina?
– No sé cuándo sería el inicio: si cuando cantaba sola en casa sobre cassettes grabados de la radio, cuando me compré un bajo con mi primer sueldo a los 16 o cuando hice mi primera canción. Este proyecto en particular nació después de una larga pausa que hice en mi vida musical. Volví a hacer canciones porque era una necesidad, el resto fue fluyendo solo. Cuanto menos me resisto, mejor fluye.

– ¿Qué diferencias notas entre tocar de manera acústica y con una banda eléctrica?
– Amo tocar con los chicos en formato eléctrico porque sucede algo sinérgico increíble. Estamos muy conectados, disfrutando todos a la vez sobre el escenario. Tocar sola tiene otra magia, estoy más expuesta, más desnuda y en un punto, más ‘yo’. Las dos son mi manera, por eso sigo presentándome de ambas maneras. En esta fecha seremos banda e invitados porque vale la pena que las canciones suenen completas, en cuanto al audio. Además, por lo humano y el disfrute grupal. Esa noche es puro juego y compartir.

– El 3 de octubre celebrás 10 años de trayectoria. ¿Qué cambios hubo y con qué se va a encontrar el público?
– Cambios, todos los que te puedas imaginar, la vida misma. El 3  de octubre será un recital con temas de todos los discos, sonando como sueno ahora. Con 10 invitados hermosos entre los que están Paula Maffía, María Pien, Nahuel Briones, Maca Mona Mu y muchos más. No sólo van a ser voces invitadas, sino que van a sumarse algunos instrumentos por momentos. Va a ser realmente un festejo.

– Después te vas de gira, ¿por dónde vas a estar y cómo las vivís?
– Me voy junto a Maca Mona Mu a Rosario, Santa Fe y mi amado Paraná (16, 17 y 18 de octubre, respectivamente). Son tres ciudades que siempre me recibieron bien. Amo viajar y tocar, siempre aprendo y conozco gente nueva. Todo pasa tan pero tan rápido que tenés que estar muy receptiva para escuchar y ver bien.

– ¿Qué es la música en tu vida?
– Es como el oxígeno y no es un cliché. Ya intenté vivir sin ella y no me es posible. Me hace sentir agradecida.

Redactora: Mariana Leanza