TORAZOS EN RODEO AJENO

TORAZOS EN RODEO AJENO

En las afueras del Luna Park se podría observar un público diverso: desde familias hasta parejas grandes o grupos de jóvenes, todos hacían fila o esperaban pacientes su ingreso para poder encontrarse con una banda que los representa más allá de su edad. Claro, es que el Cuarteto de Nos interpela a muchas generaciones con sus más de 30 años de trayectoria.

Dentro del estadio se podían observar muchos globos de color naranja, haciendo referencia a Apocalipsis Zombi (el disco más reciente de los uruguayos), que tapaban la vista hacia un escenario que no mostraba tener grandes pantallas, pero que con estructuras verticales, de unos dos metros, ilustrarían a la perfección cada tema.

La paciencia y la calma acabó cuando todas las luces se apagaron y los integrantes de la banda aparecieron en escena. Una vez que todos se colgaron sus instrumentos, Roberto Musso, cantante, empezó a entonar Hoy estoy raro, a lo que el público siguió y luego se sumó la banda entera, para dar comienzo a la noche especial en la que se repasarían temas antiguos. La promesa estaba a punto de ser cumplida.

“Queremos renovar el repertorio y vamos a hacer canciones que algunos nunca escucharon en vivo o directamente no conocen”, fueron las palabras del frontman antes de empezar a reírse porque la siguiente canción era una de las más recientes de la banda, como lo es Invisible. Obedeciendo a las palabras de Musso, durante la noche sonaron Al cielo no, El karaoke de mi noviecita, Bo cartero y Hay que comer (la cual dio paso al, por suerte, inevitable canto hacia Mauricio Macri).

También hubo tiempo para que Santiago Tavella tomara el micrófono e interpretara Enamorado tuyo, para hacer bailar a todos, y luego Pobre papá, con alguna que otra pifia por alguna parte olvidada de la letra.

Sobre el final de la noche empezaron a aparecer los invitados, los cuales le dieron otro color y particularidad a una noche que estaba siendo inolvidable: Ale Sergi, de Miranda, sumó su voz y efusividad para Me amo; Cachorro López, ex Abuelos de la Nada y actual productor, tomó el bajo para Gaucho power; y un grupo de 10 chicos y chicas que habían ganado un sorteo pudieron subir al escenario para hacer los coros de El hijo de Hernández.

Luego de ausentarse por unos escasos minutos, los integrantes del Cuarteto volvieron al escenario para que Nombres y Yendo a la casa de Damián fueran las canciones que dieron cierre a una noche que encontró a la banda repasando un poco de su pasado y contento a esa parte del público que siempre pide temas viejos. Ahora girarán por el resto del país con la misma premisa y, teniendo en cuenta la calidad del show del Luna en cuanto a pantallas y cámaras, más de uno puede pensar en un DVD que repase todas las fechas, de cara al trigésimoquinto aniversario.