vivo

En sus 18 años de experiencia, con más de 7 obras discográficas, El Bordo recorrió muchos lugares por todo el país, pero es en Teatro Flores donde encuentran más comodidad, como si fuese una especie de refugio.

El nuevo disco sirvió de excusa para un doblete sábado/antidomingo que llevó consigo la promesa de adelantar algunas de sus nuevas canciones. El disco no fue la única novedad, sino que también hubo una apuesta audiovisual que se disfrutó a lo largo de las dos noches, tanto en las pantallas como en los juegos de luces.

El refugio llegó en un momento de madurez musical y esto se evidenció con los músicos en escena: el sonido, su tranquilidad y las sonrisas debido al ida y vuelta con un público que mostró amor por los nuevos temas. Si el oído de uno pudiese ser parámetro para conocer cuál de las canciones nuevas fue la favorita de la gente, El traje sería la vencedora. ¿Por qué? Es pegadizo, da ganas de bailar y corearlo a los gritos porque todos conocemos a alguien que debería sacarse su disfraz.

Párrafo aparte para Ale Kurz y su destreza: es algo que va más allá de su talento para tocar. Tiene la guitarra incorporada al cuerpo, como una extremidad más, sino no se entiende cómo puede correr de una punta a la otra, girar, saltar y tirarse al piso mientras canta y toca.

El tiempo en la sala de ensayo preparando el nuevo disco también sirvió para retocar viejos temas. El público lo pudo apreciar en Existir, El grito y De tanto en tanto, entre otros. Las próximas fechas permitirán que en el interior del país se presenten más temas de El refugio, para que la banda siga aceitando su performance en el escenario de cara a lo que será la presentación oficial del disco.

A lo largo del fin de semana, también hubo lugar para que la banda dedique canciones: Paseo lunar fue dedicado a la lucha docente (“escucho a mis maestros, sonrío agradecido”); Mal trago para quienes están sufriendo las inundaciones en Comodoro; Metafísica suburbana llegó junto al pedido para que dejen tocar a La Renga. Finalmente, hubo tiempo para hablar sobre el caso Micaela García y sobre las ganas de darle La patada a los jueces inservibles que dejan en libertad a asesinos y violadores.

Las dos noches finalizaron de manera parecida: con una pausa de menos de 5 minutos que sirvió de aviso para que el público sepa que se venían los últimos tres temas del show. La única diferencia fue que el domingo sólo volvió Kurz para entonar Apagado. El regreso marcó el final de un doblete que cerró con el cantante parado en la valla, saltando hacia la gente y volviendo al escenario para el saludo final.

Ph Irish Suárez | El Bordo

TAMBIÉN PODÉS VER:

El Kuelgue, Los Totora y Locos de Nacimiento anticipan la GjiraFiesta

entrevistas ver más

#GoOut: los shows destacados del mes

musica ver más

La Condena de Caín: “Vivimos los shows con mucha intensidad”

vivo ver más