#DiscoRecomendado: a 40 años del primer disco de Ramones

#DiscoRecomendado: a 40 años del primer disco de Ramones

Se hace difícil para la prensa especializada poder explicar ciertos fenómenos del arte, su influencia y consecuencias en la cultura popular. Simplemente no alcanza con explicar o contar el por qué del fenómeno, sino que pasa por vivir la experiencia, de probar uno mismo esa aventura artística que, en este caso, los músicos nos proponen. Hay cosas que para explicarlas no alcanzan las palabras. Algunas cosas simplemente suceden y ya. No me equivoco si pienso que el primer disco de Ramones es una de ellas.

Ramones de 1976 quizás sea la piedra fundacional de lo que hoy conocemos como el punk. Digo quizás, porque antes otras bandas fueron punta de lanza, como The Who y su primer disco de 1965, o MC5, o The Stooges de Iggy Pop en 1967. Todos estos grupos poseían ADN punk en su sonido, tal vez sin proponérselo, pero Ramones lo supo profundizar con las mínimas herramientas llevando su música a un nivel más contundente, demoledor y sencillo.

En una época donde florecían el virtuosismo en la música, las grandes bandas experimentales, las canciones larguísimas, Ramones simplemente llevó –o devolvió- el rock a su estado primitivo.

A un lugar auténtico y genuino donde no había poses, ni maquillaje, ni nada que no fuera exclusivamente ellos y su circunstancia. Una circunstancia en la que habían crecido como cuatro muchachos sin perspectiva de futuro. Rezagados, marginados, unos frikis y outsider absolutos del sueño americano, que por esas cosas de la vida se juntaron a hacer música e hicieron lo que les salía, pero siendo lo más honestos y sinceros posibles ya que no tenía otra cosa para ofrecer: Ni virtuosismo, ni un buen vestuario, ni siquiera eran lindos. Lo único con lo que contaban eran canciones honestas.

Con el tiempo consiguieron, a base de contundentes presentaciones en el mítico CBGB a donde cada vez llevaban más y más gente hipnotizada por el sonido y la propuesta de camperas de cuero, canciones honestas y veloces, un contrato discográfico con Sire y en febrero de 1976 grabaron su primer disco. Lo demás es historia.

Cuatro muchachos, Johnny RamoneJohn Cummings– en guitarra, Joey RamoneJeffrey Hyman– en la voz, Dee Dee RamoneDouglas Colvin– en el bajo y Tommy RamoneTamás Erdélyi– en la batería, dieron vida a uno de los discos más importante de la historia de la música moderna. Por sonido: crudo, acelerado, marcado siempre por la guitarra Mosrite Ventures II de Johnny sonando como si fuera una motosierra. Por canciones: Blitzkrieg bop con su legendario grito de guerra punk mundial de «Hey oh let´s go»; la impertinente Beat on the brat; la melosa pseudo balada de I wanna be your boyfriend; la cautivante Judy is a punk; la mítica historia de 53rd & 3rd; para cerrar con la hermosa –y siempre polémica- Today your love, tomorrow the world.

Sin proponérselo, habían creado a pesar de carecer de instrucción musical, algo que jamás se había escuchado antes.

Aunque en su momento no fue ni remotamente reconocido – algunos sectores de la prensa lo elogiaron bastante, pero nunca llegó a ser masivamente popular- el larga duración inspiró a nuevos grupos, como por ejemplo, en Inglaterra a bandas como The Clash y Sex Pistols entre otros.

Puede haber miles de motivos por el cual un hecho artístico se vuelve invalorable. No hay claves, simplemente sucede como cualquier otro fenómeno. A 40 años del primer disco de Ramones puede que no tenga el mismo efecto contundente para las nuevas generaciones acostumbradas a otro sonido. O quizás esas melodías ya las hayan escuchado en otros lados, pero las canciones son irrefutables, ahí es donde creo que radica la magia de la obra, canciones honestas, sinceras de cuatro muchachos y su circunstancia. A no perdérselo.

BONUS TRACK: En la actualidad, ninguno de los Ramones originales sigue con vida. Joey falleció de linfoma a la edad de 49 años, lo siguió Dee Dee en 2002 a causa de una sobredosis de heroína a la edad de 50 años. En 2004 fue el turno de Johnny por cáncer de próstata a los 55 años y Tommy, también de cáncer a los 65 años.

Redactor: Juan Varela