#DiscoRecomendado: Días tristes de Eterna Inocencia

#DiscoRecomendado: Días tristes de Eterna Inocencia

Luego de un prometedor disco debut, Eterna Inocencia irrumpió nuevamente en la escena hardcore punk nacional con su segunda entrega, el maravilloso Días tristes (1997). La banda está integrada por Guillermo Mármol, en voz; Roy Ota, en guitarra y coros; Pablo Wilk, en batería y Pablo Tatan Barbera, en bajo.

Corto pero intenso, pegadizo y efectivo, para escuchar una y otra vez. Contiene canciones que poseen la crudeza de No demuestra interés y la efectividad de Fun People, concentradas en un pequeño relato de algo más de 20 minutos a puro hardcore y doble pedal. Dentro del disco, hay temas en los se pasa por la injusticia contada de un padre a su hijo, como en I wish i could play with you; por la protesta social en Sufferland y por los mandatos familiares en My family; cerrando con un clásico de la banda e himno del skate made in Argentina: Sk8 for life. Para finalizar, incluyeron la melancólica Días tristes, en la que las revoluciones bajan y se dejan ver otros matices, así como también algún efecto y arreglos de guitarra, sin perder el mensaje claro y contundente.

El segundo material de Eterna Inocencia es fundamentalmente un disco hardcore old school rápido y prolijo donde abunda la rudeza del trío guitarra, bajo y batería, pero tiene también la sensibilidad en la voz y en las letras, que remiten a la esencia de bandas como Massacre.

Un disco ideal para escuchar arriba de una tabla en bermudas y con las Vans para disfrutar de principio a fin, paradójicamente, sin perder la sonrisa.

BONUS TRACK

Luego de terminar el disco, hay algunas canciones ocultas como Let´s start, reversión de un tema de su primer disco Punkypatín y My family, cantada en castellano. En la actualidad, Eterna Inocencia sigue siendo uno de los referentes del hardcore nacional; editan sus discos por su propio sello Discos del sembrador y giran por todos lados.

Redactor: Juan Varela