#DiscoRecomendado: Felicidades de Cuentos Borgeanos

#DiscoRecomendado: Felicidades de Cuentos Borgeanos

“Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso”, afirmaba Jorge Luis Borges en el prólogo de su último libro de poesías llamado Los conjurados, publicado en 1985.

Años más tarde, Abril Sosa abandonó la cálida y cómoda banqueta de la batería de Catupecu Machu, en pleno furor de su disco Cuentos decapitados y formó su propia banda a la que llamó Cuentos Borgeanos, en honor al escritor argentino. Crearon sus canciones y le pusieron la voz a una propuesta de rock pop indie con algo de psicodelia; en 2007 editaron su tercer álbum, Felicidades.

Agustín Rocino en bajo, Diego López en guitarra y Lucas “Gato” Hernández en batería acompañaron a Sosa en esta aventura de hacer un disco alegre, reflexivo, a veces melancólico y otras dramático, que al finalizar deja una linda sensación como para volver a darle play y seguir disfrutando.

Un hermoso comienzo bien arriba y de gran vuelo poético, en Cuenta despacio y Eternidad; pasando por la mini balada de Felicidades, con unos exquisitos arreglos de piano; Océano como la versión más rockera y Té verde con el sentimentalismo a flor de piel en la voz de Sosa y acompañado por arreglos de cuerdas; surcan los estados del pop en Jueves y cierran a toda potencia de guitarras, cuerdas y una explosiva batería en Si morir.

Felicidades es como un abanico de sentimientos encontrados y entrelazados entre canción y canción, con la palabra y la poética de Cuentos Borgeanos.

BONUS TRACK: Meses después de editado Felicidades, salió otra versión del mismo disco con una canción inédita a modo de bonus track, Las horas. La letra de esta canción fue la ganadora de un concurso realizado por el suplemento Sí del diario Clarín y la radio La 100. Los participantes enviaban sus propias letras y el ganador tenía la posibilidad de que esta banda le pusiera la música y la editara en su disco.

En 2009, sacaron su cuarto disco llamado Psicomágico pero al año siguiente el grupo se separó. Luego de la disolución, paradójicamente, Agustín Rocino entró como baterista en Catupecu Machu en lugar de Javier Herrlein, que había reemplazado a Abril Sosa en 2002. Hernández integró la banda de funk Federación Afrancesada de Fonk.

En 2013, los integrantes originales de Cuentos Borgeanos -menos Rocino-, se juntaron nuevamente  y al año siguiente editaron Postales.

Redactor: Juan Varela