Él Mató a un Policía Motorizado en Vorterix

Él Mató a un Policía Motorizado en Vorterix

Parado, casi estático, como si fuera personaje de acción en póster de película, vestido con pantalones cortos, el bajo colgando, con el humo de fondo y a contraluz, Santiago Motorizado marcó el riff de Magnetismo -track número 1 de La Dinastía Scorpio (2012) – y abrió el segundo show de octubre de Él mató a un policía motorizado en el Teatro Vorterix.

Eran las 21.15 horas del viernes 30 -se habían presentado anteriormente el viernes 23- y el público ya se había amontonado sobre las vallas y frente al escenario para escuchar que la primera estrofa saliera de la boca del lanudo líder.

Con la tranquilidad y el bajo perfil característico de la banda rioplatense, los cinco integrantes brindaron un espectáculo que rondó los 90 minutos, separados a la mitad por un sólo intervalo, después de haber tocado más de una docena de temas. Entre las primeras canciones de la lista: Nuevos discos, Mujeres bellas y fuertes y Vienen bajando fueron los que el público, un tanto hipnotizado, coreó y saltó de principio a fin.

Quizás el clímax se elevó al llegar al momento de tocar las canciones previas al corte, Chica de Oro, seguido de El fuego que hemos construido, cuando Motorizado, frente al micrófono, informó que “faltaban pocos temas”. Pero, no obstante, para la alegría de los fanáticos, el quinteto volvió para así cerrar la noche con otros 7 temas.

Baile en la colina, Más o menos bien, Mi próximo movimiento y Chica rutera -cantadas con euforia de himno nacional- coronaron esta segunda parte que mostró a los integrantes como los personajes de películas que tanto admiran y usan como inspiración: sin muestras de fatiga, con un sonido limpio y sin diferenciación alguna con la de sus discos grabados, pero también, con una liviandad que sólo Él mató puede mostrar.

Formada por el ya mencionado Santiago “Motorizado” Barrionuevo, Doctora Muerte (Guillermo Ruiz Díaz) en batería, Pantro Puto (Manuel Sánchez Viamonte) y Niño Elefante (Gustavo Monsalvo) en guitarras, y Chatrán Chatrán (Agustín Spassoff) en teclados, la banda oriunda de La Plata sin dudas logra ocupar un puesto alto en el podio de los grupos indie rock nacidos en 2000.

No hay que olvidar que es una de las formaciones jóvenes argentinas que tuvo la posibilidad de, además de realizar giras por América Latina, Estados Unidos y España, lanzar diferentes ediciones de sus discos en el exterior. Asimismo, porta con una popularidad poco vista en el mundillo de las bandas under y con frecuencia colma todas sus presentaciones.

Redactora: Florencia Martin