#Especiales25 de La 25 en Groove

#Especiales25 de La 25 en Groove

La 25 rememoró los discos Con el rock en las venas y Mundo perfecto el jueves pasado en Groove, en el marco del ciclo de especiales de la gira nacional Cruz de sal.

Hasta que me muera dio inicio al show apenas pasadas las 22:30 horas y provocó la euforia del público, que se sumió en el pogo, desplegó y flameó las banderas presentes. Siguió la intensidad con Encerrado estoy y Hacelo de nuevo, para luego bajar con Barrio viejo.

Continuó el repertorio del primero de los discos y llegó la canción que le da nombre al álbum, Con el rock en las venas, que volvió a despertar el entusiasmo de los seguidores. Sin ninguna presentación, subió al escenario un habitué en los últimos recitales de La 25, el futbolista Daniel Osvaldo, para cantar Solo voy. A pesar de no lograr una buena entonación, eso no impidió el agite del público en uno de los temas más emblemáticos de la banda.

De esta manera finalizó la primera parte del show, en la que sonaron de corrido y sin alteraciones en el orden las 12 canciones del álbum publicado en 2004, Con el rock en las venas. La segunda parte, dedicada exclusivamente a Mundo perfecto (2006), arrancó con la potente Salverock, que hizo que los fans volvieran a saltar luego de una breve pausa entre ambos discos.

Siguieron dos canciones muy festejadas: Escombro en la ciudad y Más caliente que eso. Recién después de Dos guitarras, el cantante Mauricio Junior Lescano se dirigió por primera vez al público y dijo: “Y sí, es así; el rocanrol se trata de eso, de no perder los sueños”, repitiendo la última frase del tema.

Sonó Chica del suburbano, un clásico que despertó un coro unánime y en el que también varias parejas se animaron a bailar. Se acercaba el final y algunos grupos comenzaron a desplegar sus banderas, la mayoría de diversos puntos de Buenos Aires, pero también de ciudades como Rosario y Córdoba.

Junior leyó los trapos en Hasta la victoria, la última canción, agradeció y convocó al próximo recital, que será el 8 de agosto en el Estadio Atenas de La Plata. Con localidades agotadas, el show finalizó pasada la medianoche. Este fue el segundo encuentro en el cual la banda se dedica exclusivamente a tocar discos ya publicados, y así, darle lugar a algunos temas que no suelen incluir en sus repertorios, en el marco del ciclo de especiales.

No todo fue una fiesta

Luego de la presentación de la banda telonera, Satánica Burguesa, y veinte minutos antes del inicio del show de La 25, un joven fue golpeado a metros de las vallas y tuvo que ser hospitalizado. A través de un comunicado oficial, la banda de Quilmes declaró ayer que el joven “fue llevado en ambulancia al Hospital Fernández y se encuentra en buen estado de salud”. Además, muchos fans denunciaron que se les negó el acceso a pesar de contar con las entradas correspondientes.

Groove fue clausurado por la Agencia Gubernamental de Control por “exceso de capacidad y no contar con el acta de apertura del show”, según afirmó Silvia Ferro, directora de prensa del organismo dependiente del Gobierno de la Ciudad, y tuvieron que ser suspendidos los eventos que iban a tener lugar el pasado fin de semana. Por su parte, la banda respondió: “Inspectores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sin existencia de controles previos, ingresaron para constatar la capacidad del recinto y con un método al menos ‘sorpresivo’ como es contar gente una vez que ya está dentro del lugar y no uno por uno a medida que ingresan, declararon que el lugar se encontraba en un 10 o 15 por ciento excedido en su capacidad”.

Para concluir, en el comunicado oficial, La 25 dijo: “Les pedimos disculpas a aquellos que se hayan visto perjudicados de alguna manera, pero les pedimos que antes de seguir divulgando informaciones sin fundamento, como muchas de las que han circulado, se contacten con nosotros de manera privada, ya que nos encontramos a disposición para informar, solucionar y accionar como sea necesario para lograr que los shows de La 25 sean una fiesta como lo venimos haciendo habitualmente”.

Redactor: Ignacio San Román