La Condena de Caín: “Vivimos los shows con mucha intensidad”

La Condena de Caín: “Vivimos los shows con mucha intensidad”

Hace pocos días, el grupo presentó en redes sociales su nuevo video Libertad, y a través de los mismos medios promocionaron la fecha prometiendo un verdadero recital de rock y cumplieron de la mejor manera, superando las expectativas de los presentes. La banda se consolida y pisa cada vez más fuerte en la escena del rock argentino, acompañando con talento su crecimiento del último tiempo, vertiginoso, luego del lanzamiento de su último disco Vendaval.

Los encargados de calentar el ambiente del local de Palermo, fueron 5ta del Lobo, el trío integrado por Tuni Soifer en voz y guitarra, Martín Schirilo en batería y Matías Quintana en bajo, quienes hace algunas semanas despidieron su disco Desatavoces, y están trabajando arduamente en su nuevo material.

Debajo de los rulos, que a esta altura son parte de la estética de cada recital, se encuentran Martín “Sawa” Mielnik en voz, Marcelo Di Giovanni en bajo, Matías Westerkamp en guitarra, Daniel Jinkis en batería, Héctor Cantín en teclados, y también los acompañaron músicos invitados en varios temas, como Lucas Inchaurraga en guitarra.

Con una lista completa de alrededor de 15 canciones, LCDC mantuvo la energía a lo largo de la noche; se pueden destacar como momentos de euforia el comienzo con Vuelo Hermosa soledad, y también el final con Libertad, Nuevo fuego y el hit Vendaval.

Pero sin dudarlo, el momento que dejó sin palabras y quedará en el recuerdo de todos los presentes fue cuando Hernán Rupulo, ex integrante de Connor Questa y Tomás Brugués de Convido, subieron a compartir con la banda la canción Dios seguridad, los dos guitarristas junto con Matías brillaron dentro del escenario transmitiendo salvajismo y rocanrol. El derroche de talento y energía transformó al público y también al resto de los músicos.

Presentes entre la gente se encontraban muchos músicos de El Bordo, Las Pastillas del Abuelo, Algo Mejor, Convido, Locos de Nacimiento, La Furia de Petruza, entre otros, apoyando a la banda no sólo por compañerismo, sino con admiración por su trabajo arriba del escenario. A diferencia de las bandas más populares del momento, el público no es adolescente, sino que se pueden ver personas más grandes, en busca de lo que se conoce sencillamente como rock y no tanta fusión.

“Los recitales como fue este, los vivimos con mucha intensidad, son shows que pensás con tanto tiempo, en los días y semanas anteriores, que se van muy rápido, se escapan muy rápido”, explica Marcelo Di Giovanni.

Entre cervezas y Óleo 31– un armonizador sedativo compuesto por una combinación de 31 aceites esenciales -, La Condena de Caín renueva los horizontes: “Esta segunda mitad del año vamos a alternar con shows en La Plata, Fiesta Groovestock, la idea también es ir al Oeste y al Sur del conurbano”, contó el bajista y adelantó que también trabajarán en la pre-producción y grabación de un nuevo material. Repetirán la fórmula exitosa de Vendaval con Alejandro Vázquez y Alejandro Kurz como productores. El próximo material saldrá a la luz recién en 2016, pero Marcelo asegura que como banda están viviendo una gran época: “Es un lindo momento porque, como nunca antes, tenemos muchos temas”. Lo seguro es que hay rulos y Vendaval para rato: “¡Nos queda mucho por hacer!”, cerró el bajista.

Redactora: Constanza Valenzuela