Las Pastillas del Abuelo despidió Desafíos

Las Pastillas del Abuelo despidió Desafíos

“Buenas noches, vamos a recorrer la historia pastillera”, anticipó al comienzo del show Juan Germán “Piti” Fernández, voz y líder de Las Pastillas del Abuelo sobre lo que fue un recital clave en la historia de la banda, no sólo porque se anunciaba como “El último desafío”, sino por la gran puesta en escena y el imponente escenario al aire libre que estrenaron ante casi 14.000 personas.

Las Pastillas del Abuelo es sin dudas la banda más convocante del recambio del rock nacional, y lo reafirma con cada show: a sus dos recitales en el Estadio del Bicentenario en Tecnópolis durante 2014 (ver nota) se le suma su primer recital del año en Buenos Aires el pasado 25 de abril, en el Estadio Malvinas Argentinas.

La despedida de Desafíos fue un regalo para los seguidores de la banda: la lista de canciones marcó un repaso por los más de 11 años de trayectoria, el cielo despejado y la temperatura perfecta para disfrutar de una fiesta al aire libre. Piti vestía una remera con la cara de su padre que rezaba “lo juro por mi pellejo” y que los presentes pudieron completar cantando un “para mí dios es mi viejo”. Desplegados por el escenario: Diego Bozzala y Fernando Vecchio al frente con las guitarras, Joel Barbeito en saxo, Alejandro Mondelo en teclados, y el corazón de la banda: Juan Comas en batería y Santiago Bogisich en bajo, completan el dream team.

Aunque el público suele realizar su propia fiesta entre saltos, cantos y pogos, todos los ojos estuvieron puestos en el escenario: dos pisos donde cada músico de la numerosa formación tenía el espacio para lucirse mientras que los dos marcos superiores proyectaban imágenes del arte de los diferentes discos de la banda y el deslumbrante juego de luces que fue un protagonista extra sumado a la música.

No faltaron las canciones “más viejas”: Ama a quien llora por ti, Envuelto en soledad, José, Mira la luz por mí, Postura, promediando el show sonó Enano que solía estar al final de la lista, aunque “algunas cosas nunca cambian”, sentenció Piti antes de cantar Perdido, pero anunció que otras si cambian luego de cantar Peldaño, donde reconoció a bandas como Tapones de Punta, La Condena de Caín y Los Enviados de Thot. También hubo lugar para los cuestionamientos y allí están todos los temas que formaron parte de Crisis: Tantas escaleras, Me juego el corazón, Qué pretendo no saber y Qué hago yo esperando un puto as.

Los temas de Desafíos fueron el centro de la lista, ya que después de 4 años de su debut varias de ellas se convirtieron en clásicos de la banda: Hasta acá nos ayudó Dios, Ojos de dragón, Viejo karma, Lo que no se ve, Leer y escribir, Gobiernos procaces, Fuerza, locura y libertad, y Loco, no discrimines.

Una mención especial se merece el momento previo al turno de Viles medios, cuando Piti hizo un descargó sobre la editora de espectáculos del Diario Perfil, Marita Verón, aclarando que nada tiene que ver, con su homónima, Marita Verón, la hija de Susana Trimarco, víctima de la red de trata. El cantante se tomó unos minutos para aclarar: “Yo no soy K, ni anti K, soy anticorrupción, no estoy de un lado, ni del otro”. A raíz de que en una nota se los nombró como una banda opositora al gobierno nacional.

En los vientos se encontraron algunos integrantes de Tapones de Punta, que le dieron color a las canciones, y como en la mayoría de los shows de la banda no faltaron los invitados, “¿qué sería de nosotros sin ellos?” aseguró Piti. Entre los que se destacaron: Hugo Lobo de Dancing Mood, Carucha Podestá y Pablo Mantiñan de Coverheads.

La banda cerró su show a las 22.30, teniendo en cuenta que estaban a pocas horas del comienzo de la veda electoral, ya que al otro día se realizaban las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) en Capital Federal.

“Chau Desafíos” anunció Piti y agregó: “Nos veremos nuevamente, con disco nuevo”, es que la banda entra en unos meses a grabar lo que será su próximo material, y los mantendrá alejados de los escenarios por un tiempo.

Otra vuelta de tuerca, amagó la despedida, pero la definitiva fue con Cowboy, y mientras los músicos desde el piso del escenario arengaron a todos los presentes a agacharse para continuar el ritual.

De esta manera Las Pastillas del Abuelo demuestra que con trabajo y maduración, puede mantener un crecimiento vertiginoso a lo largo de los años, renovar su público y también mantener contentos a sus viejos seguidores.

Redactora: Constanza Valenzuela